Ayer retomábamos en nuestra parroquia la Hora Santa Hakuna, un tiempo de encuentro con el Señor, de oración y de silencio compartido.
Después del parón, volver a reunirnos ante Jesús fue una ocasión especial para detener el ritmo, poner nuestra vida en sus manos y dejarnos mirar por Él. La música, el silencio y la adoración nos ayudaron a crear un espacio de intimidad y encuentro, recordándonos que siempre tenemos un lugar donde volver: junto a Jesús.
Damos gracias por todos los que participaron, entre ellos, D. Agustín, nuestro párroco, y por este nuevo comienzo. Que la Hora Santa siga siendo para nuestra comunidad un momento para adorar, descansar en Él y salir renovados para vivir nuestra fe.
¡Nos vemos en la próxima Hora Santa Hakuna!








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