Tras su toma de posesión el pasado sábado 23 de diciembre en Sigüenza, el nuevo obispo diocesano, monseñor Julián Ruiz Martorell, celebraba hoy, 26 de diciembre, su primera y solemne eucaristía en Guadalajara en nuestra concatedral de Santa María, su segunda sede.
En un templo hasta la bandera, junto a la Corporación Municipal y una amplia representación de autoridades provinciales y regionales, numerosos fieles quisieron compartir la eucaristía de bienvenida y concelebrada por un buen nutrido número del presbiterio diocesano.
Tras una breve presentación de la diócesis por parte de D. Atilano, subantecesor, Julián Ruiz se dirigía por vez primera a fieles en Guadalajara y agradecía las numerosas muestras de cariño y afecto recibidas desde su llegada a la diócesis, al tiempo que ha invitado a todos “a realizar una acción continua de gracias al Señor, porque ha estado con nosotros, junto a nosotros, en medio de nosotros”.
Aludiendo a la vida de San Esteban, fiesta que se conmemoraba, y su vocación de servicio y caridad el nuevo obispo ha señalado la necesidad de poner la mirada sobre los más vulnerables y los más necesitados, al tiempo que ha augurado que “la diócesis de Sigüenza-Guadalajara se merece un futuro que siga siendo de testimonio y de servicio”.
Tras finalizar la eucaristía el obispo saludaba a todos los miembros de la Corporación presentes, y a los feligreses que quisieron acercarse.
El himno de la Virgen de la Antigua ponía el broche musical a la celebración.








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