Del 22 al 28 de junio, un grupo de jóvenes de nuestra parroquia, acompañados de varios adultos, han recorrido los últimos kilómetros del Camino de Santiago, caminando desde Sarria hasta la Catedral Compostelana.
Esta peregrinación ha supuesto la culminación de un proyecto que comenzó en 2022 y que, etapa tras etapa, ha permitido a los participantes vivir una experiencia de convivencia, esfuerzo compartido y crecimiento en la fe. A lo largo de estos años, el Camino ha sido mucho más que una ruta: ha sido un espacio de encuentro con Dios, con los demás y con uno mismo.
Como peregrinos cristianos, la meta no era únicamente llegar a Compostela, sino dejar que el Señor caminara con nosotros. Cada etapa ha sido también una oportunidad para descubrir que la vida es un camino en el que Dios sale continuamente a nuestro encuentro, nos sostiene en el cansancio, nos anima en las dificultades y nos invita a caminar siempre con esperanza.
Queremos dar gracias a Dios por esta experiencia, por la protección durante el camino, por las personas que han hecho posible esta peregrinación y por todos los que, de una u otra manera, nos han acompañado con su cariño y su oración.
Dicen los peregrinos que el Camino nunca termina cuando se llega a Santiago. Al contrario, allí comienza un nuevo camino: el de volver a casa con el corazón renovado y con el compromiso de seguir siendo testigos del Evangelio en la vida cotidiana.
¡Buen Camino… siempre!













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